Siete treinta

Me debo estar destruyendo. Dentro de mí todo se mueve, mi corazón se derrumba con todo lo que siento. Debe estarse cayendo todo dentro, y tengo miedo de caer al suelo y no poder seguir caminando después. Me debo estar quedando sin nada, y soy silencio frente a todo el mundo porque no quiero explicar lo que siento. Las personas que se van, se van porque nunca me amaron. Me dejan sola, dejan el espacio vacío y se van. A mi ya nada me importa, parece que me estoy derrumbando, que estoy alejando a todos. Pero es mejor.

Me quedé con espacio para lo que venga.

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