Eso y un poco más

Te mereces saber que despertó pensando en ti. Que muere por tomar tu mano y a veces, fantasea con darte un beso. Te mereces un domingo lleno de ternura, que te lleve flores o aparezca de sorpresa. Te mereces un amor que no le tema a tu manera de sentir, y te llene de libertad, que te diga preciosa.

Tu amor no es un pozo de agua inagotable. El amor también se acaba cuando no lo riegan. Te mereces un amor que te haga sentir que estás llena de locura, llena de pasión y de ternura. Alguien que te haga salir adelante, alguien que te haga sentir importante.

Y todo lo que ha pasado, todo lo que creíste merecer antes, todo lo que aceptaste es muy poco, si no está al nivel del amor que siempre soñaste.

Ya no tengo miedo

La última vez que te vi, te dije que necesitaba estar sola. No sabía qué pasaba o por qué estaba tan ansiosa por vivir. En ese entonces, ni siquiera sabía que no eras (que no eres) el indicado. Pero lo supe después de decirte que ya no podía seguir contigo. Lo supe cuando trataste de usar mis miedos para que me quedara. Me dijiste: “si tanto miedo te da estar sola, ¿por qué vas a dejarme?” Y fue realmente un alivio que lo dijeras, porque, ahora sé que nadie que realmente te ama, usa tus miedos para amarrarte.

Ya no me asusta estar sola.

Decir adiós

con una palabra que nació en mi boca y murió en mi pecho

Decirte adiós

desde lo más lejano de mi,

quitándome todo lo que fuimos de encima

“Adiós”

Así maté a mis peores temores

Decirte adiós fue quitarme del alma la muerte

meterte dentro de una una bolsa que sellé al vacío,

para por fin volver a nacer.

En lo tibio de un suspiro‬

‪y después de cerrar los ojos‬

‪me entregué suavemente‬

‪a tus labios rojos. ‬

Y me quedé ahí.