Quieto

“Dejémoslo todo en pausa” sí, y así puede pasar el tiempo y yo dejaría de sentirme culpable porque no está pasando contigo. “Todo en pausa” y así todo lo triste que viva, podrá desecharse y lo bueno será como un sueño. La soledad no se habrá sentido tan sola, el dolor no habría dolido tanto. “En pausa” y así cada quien sigue con su vida y probamos nuevos sabores. Y nos volvemos locos con tequila barato y amor de al rato y nos tocamos las ambiciones y alcanzamos todo lo que “soñamos” mientras seguimos soñando con regresar el uno con el otro, con volver a besarnos las bocas y a reírnos de todo el mundo. Total, a veces me hartan tus labios sabor a fresa, tus besos largos llenos de mordidas cortas me harte de que beses justo como soñé que besaría el amor de mi vida. “Pausa”. Bueno, pongámosle pausa a esta novela de amor corriente y desgastado. Este amor que encuentra comodidad en cada beso y cada abrazo y va creciendo hacia los lados. Este amor que se enamora de nuestras lenguas y las prueba y con su sabor escribe la receta del cariño.

Dejémoslo todo en pausa para que nuestro amor siga igual de bonito. Quedémonoslo, es nuestro, es nuestro este cariño. Dejémoslo todo en pausa para que, al volver, empecemos donde nos habíamos quedado. Que se quede quieto hasta que podamos amarnos de corrido.

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