Chau

Me pregunté un tiempo si me amabas,

y luego entendí que sí,

que me amabas como uno ama a su sombra.

Querías que estuviera presente siempre,

pero alejada.

Mientras todo tu mundo brillaba, yo me preguntaba por qué no podía brillar contigo.

Mi mamá me decía que eras bueno,

lo eras,

lo eres,

no sé si conmigo.

No dejo de sentir que sobro en todas partes,

es tal vez por tu mala mañana de abandono.

Siento que no puedo sentir lo que yo quiera,

que las personas no podrán perdonarme y que si abro la boca,

voy a quedarme sola.

Sé que es tu culpa,

o tal vez es mía por esperar algo mejor de ti,

de tu manera de sentir.

Ya no quiero rogarle amor al que de amar no sabe nada,

me voy,

como tú te fuiste.

Quien sabe si mañana te despiertas triste,

no te preocupes,

para los demás seré siempre la hija amada que tuviste,

pero ya no te seguiré amando.

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