Zig-zag

Tengo un amor que me destiñe un poco. Es sincero cuando habla y no se le da eso de la fantasía.

A veces, le hago preguntas ingenuas con la gana de que me responda algo dulce, pero él nunca lo hace.

Yo lo amo, con sus pensamientos alborotados y sus mil dudas. Lo amo, no con el corazón ni con la cabeza, con todo el cuerpo.

Por las tardes, cuando todo esta en silencio, se vuelve romántico. De esos que me recomendó mi abuela. Me abraza y me besa y me ve fijamente a los ojos. En esos instantes, me devuelve el color.

Tengo un amor que me destiñe un poco. Me dice bonita. Duerme con calma a mi lado.

Tengo un amor que me destiñe un poco, y que me regresa a la vida

Cada que aparece.

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